Rock and Business 02. FaceBook LIVE

Tema: La importancia de Definir Objetivos y «La Felicidad»

Hola, cómo están, bienvenidos al Programa de Rock and Business, por que la pasión tiene diferentes formas de expresión: Rock & Business.

El día de hoy, les quiero dar las gracias a los amigos que nos dejaron un mensaje en la cápsula anterior, a Miguel Flores, Pablo López, Laura, Patty, Francisco de Chile, muchas gracias, y a todos los que vieron el programa y nos dejaron un like.

El día de hoy seleccionamos un tema relacionado a la lista que sugerimos en la cápsula pasada, ¿recuerdas?

¿Qué hacen quienes logran que su trabajo sea una oportunidad para expresar lo mejor de su ser?

Quienes no solo logran que les guste lo que hacen y lo amen con respeto y significación, lo cual es algo muy loable, pero, ¿y si fuéramos un poco más allá?, ¿y le diéramos el mejor significado, ¿el mayor significado?, y que eso a lo que se dedican sea verdaderamente apasionante para ellos, y además logren una comodidad financiera.

El 3% de nuestros entrevistados quienes hacen de su trabajo su mayor pasión, y expresan lo mejor de su ser, es un porcentaje que también coincide con el estudio de una escuela estadounidense que pregunto a cerca de 10 mil egresados de sus mejores escuelas, ¿Quiénes de ellos tenían sus objetivos profesionales claramente definidos?, el resultado resultó que 87 de cada 100, no habían pensado en eso y muchos de ellos dijeron que, creían que era una buena idea el comenzar a definir sus objetivos profesionales. Por otro lado 10 de cada 100 respondió que los tenía en su mente, aun no eran claros, pero que ya sabían hacia dónde dirigir su carrera, aunque faltaba establecerlo formalmente. El resto de sus encuestados, solo el 3 por ciento, respondió que sí lo sabía y lo tenía por escrito.

Después de 10 años, la escuela buscó y encontró a muchos de esos encuestados, para saber qué había sucedido y cómo les había ido laboral y profesionalmente.

Y encontraron, que el 10% que los tenía en su mente, de manera informal, ganaba 3 veces más del 87 por ciento de quienes no lo habían siquiera pensado aun, en promedio.

Y el 3% que los habían definido formalmente ganaba 10 veces más que ellos.

La definición de objetivos profesionales, o bien, laborales surge como no solo una buena idea, sino como un elemento clave para quienes quieren hacer de su vocación su vacación, quienes quieren lograr que su trabajo sea la expresión de lo mejor de ellos, y no dejarlo a que ocurra por una epifanía o por un elemento externo.

Es un tema tan importante, que, para muchos de nosotros, suena como a algo que debimos hacer en nuestra juventud y tal vez pensemos que ya es muy tarde para hacerlo, pero que al menos a nuestros hijos o a los jóvenes de nuestras familias, podemos apoyar a definir.

En las clases de postgrado que he dado, en algunos grupos he tenido la fortuna de dar clases a maestros en año sabático, y me han tocado algunos casos muy interesantes, entre ellos dos que recuerdo con mucha significación, uno de ellos es el de la profesora María, quien me confió que desde niña su pasión era el baile, pero su familia, en particular sus padres, no le apoyaron en ello y le dirigieron para que continuara la tradición y estudiara para convertirse en una administradora, como ellos.

Cuando María terminó la escuela, hizo su servicio social en esa misma escuela, después fue becaria, auxiliar administrativa, jefa de departamento y aprovechó una plaza de maestra, pasó por muchos puestos en la Universidad, hasta llegar a ser Subdirectora Administrativa, y el tiempo pasó, y su pasión por el baile durmió, hasta que en el Diplomado, después de un trabajo detallado, paciente y profundo, descubrió que el baile era una pasión verdadera y no solo un gusto pasajero, pero a la edad que ahora tenía, ella consideraba que ya era muy tarde.

Sin embargo, tras un trabajo que realizamos con el grupo, fue conectando su experiencia, su conocimiento y su pasión por el baile.

Hace poco me enteré que se jubiló y le dio forma a su proyecto, puso su Escuela de Baile, que ella administra y disfruta enormemente en la actualidad.

Para nuestros jóvenes no es solo una buena idea; el definir sus objetivos profesionales o laborales. Debería ser una de las principales responsabilidades al realizar sus estudios universitarios, o técnicos, o bien, antes de su ingreso a la vida laboral. Pues recordemos que, de los jóvenes latinoamericanos, que se cuentan en la actualidad por cerca de 200 millones. La mitad, no tienen trabajo.

Esto es un tema grave que no estamos atendiendo con seriedad. Este creciente porcentaje que tiene necesidades crecientes y aspiracionales, representa, un musculo de fuerza de trabajo impresionante para nuestra región latinoamericana, o un riesgo social muy creciente, que en México y algunos otros países se ha vuelto ya un grave problema.

Hay una frase que lo refleja con claridad: “Por cada peso que le quites a la educación, tarde o temprano deberás dedicarle 3 pesos a la seguridad”

Esto nos hace preguntarnos, algo interesante, ¿qué quieren los jóvenes en la actualidad?, ¿Qué los mueve?

¿Cuáles son sus sueños, sus ilusiones, sus deseos?

Muchos de ellos, como nos dice el estudio inicial, ni siquiera se lo preguntan. Muchos, un día quieren una cosa y otro día quieren otra, hasta se parecen a muchos de nosotros que, a nuestra edad, aun lo padecemos y no tenemos claro lo que el futuro nos espera, o lo que queremos de él.

También encontré información a este respecto:

Actualmente 80% de los jóvenes tienen la ilusión de ser ricos, muchos de ellos, a costa de lo que sea, sin importar mucho el “cómo”, a veces ni se lo preguntan, o como mis contemporáneos de la generación X quienes “no sabíamos lo que queríamos, pero lo queríamos ya”, la prisa se ha convertido en una constante, es decir, todo lo quieren rápido.

Una tendencia de ver todo rápido y por encimita.

Esa prisa, por ver las cosas ya, esa duración tan efímera de los estrenos en los cines, que encuentras en cartelera en promedio 2 semanas.

Las redes sociales, que nos llevan de flashazos y olas de información caótica plagada de basura, y surgen por ahí algunas cosas que nos pueden ser útiles, pero son las menos.

¿Qué es lo que quieren los jóvenes de ahora? Volverse ricos, el 80% de los jóvenes entrevistados buscan el dinero, y el 50% además buscan volverse famosos.

Con “ideas” que quieren que se conviertan en “negocios” de la noche a la mañana. Confundiendo un producto con un negocio. Conformándose con productos milagro que “prometen convertirte en millonario del montón”.

Y muchas veces, ante la ausencia de figuras paternas o maternas que los inspiren a un futuro lleno de trabajo sí, de sacrificio también, pero llena de pasión por su propia vocación.

Cuando te acercas un poco más a estos jóvenes, y analizas sus respuestas, la mayoría busca como muchos de nosotros, la felicidad.

Algunos encuentran que el camino de la felicidad es la verdadera felicidad, y algunos nos conformamos en ver hacia el pasado, momentos en que teníamos relaciones que no valoramos, personas que ya no están, contábamos con lo necesario, la salud y las circunstancias para ser felices y no lo sabíamos. Dicen que la pobreza es no saber lo que se quiere, ni disfrutar lo que se tiene, y la riqueza es saber lo que se quiere, y disfrutar lo que se tiene.

La mayoría la busca en el dinero, en la fama, en el poder, en el sexo, en los bienes materiales, y en relaciones personales que son muchas veces, una necesidad, más que una expresión de la felicidad.

Déjame te cuento una historia.

Había una vez, un joven príncipe que lo tenía todo, había crecido en una familia monárquica amorosa, que, desde niño, lo había rodeado con lo mejor de lo mejor: las mejores joyas, la mejor educación, la mejor ropa, los mejores juguetes, los mejores libros, las mascotas más increíbles, la mejor diversión, la mejor comida, lo mejor de todo.

El príncipe creció y, algo faltaba en su corazón a pesar que todo le era dado, constantemente, todos los días.

En uno de sus cumpleaños, el 15 y como buen adolescente, comenzó a volverse introspectivo. Reflexionaba sobre todo y también, sobre el sentido de la vida y la felicidad, esa que había leído en libros, hasta que sucumbía nuevamente a los placeres de los sentidos.

Pero la reflexión regresaba una y otra vez a él, pues algo le faltaba y sentía la insatisfacción de ver que todos sus deseos eran colmados.

Algún día, reflexionando sobre ello, en su majestuoso jardín del “Valle Feliz” -que era donde vivía; un enorme paraíso rodeado por montañas- rodeado también por un muro que lo separaba del mundo exterior.

El Príncipe Raselas, -que así se llamaba nuestro protagonista-, encontró una grieta en una gruta que descargaba las aguas del lago. Una grieta por donde podría salir a este mundo “real”.

Pensó y pensó su decisión de abandonar, al menos por un tiempo, el Happy Valley, para ir en búsqueda de la Felicidad para darle un Sentido a su Vida, y lo pensó por 4 años, pues todas las tardes y noches, suculentos manjares, eventos y momentos espectaculares lo aguardaban en su castillo, y así era fácil postergar su futura expedición, hasta su cumpleaños 19, en el que habla con su sabio amigo Imlac y con su hermana quien también estaba ya cansada como él de la felicidad. Finalmente tomaron la decisión de escapar del Valle Feliz, y así estuvo un año muy contento pues le bastaba la decisión de evadirse del valle, a pesar que no hizo nada por ponerla en ejecución. Hasta que una mañana comprendió que había estado viviendo de la esperanza.

Y entonces, acompañado de ellos, el Príncipe Raselas con su comitiva: escapó.

Caminando en los primeros momentos fuera del Valle Feliz, encontró a unos pastores y más gente que no se postró ante el príncipe Raselas y la princesa, qué para su enorme y genuina sorpresa, le dijo con una sonrisa a Imlac su sabio amigo, “no nos conocen, nos ignoran”.

Caminaron y caminaron, y como es propio de una expedición así, vivieron algunas aventuras, hasta que llegaron al mar Rojo, donde el Príncipe Raselas, averiguó y encontró que había un puerto cruzando el mar y entrando por un enorme rio, llamado el Cairo.

También tardan meses en embarcarse, pues le temen al mar, hasta que finalmente llegan al Cairo, donde se pierden entre muchedumbres humanas que no los saludan, que los codean, que los hacen a un lado.

Imlac el amigo de Raselas, vende una de sus joyas q-ue llevaban para lo que se pudiera necesitar-, y con ello compra un castillo, imagina el tipo de joyas que acostumbraban a usar ellos.

En el palacio se establece Raselas como mercader y conoce a las personas más acaudaladas e interesantes del Cairo y de Egipto, su intención era conocer a otros mercaderes de todos los puntos que acudían a ese puerto, y si en sus negociaciones comerciales le resultaban interesantes, les invitaba a cenar para platicar con ellos y saber su punto de vista sobre la felicidad.

Habla con filósofos, y no termina de entenderlos. Además, visita a un asceta, que se había retirado a la naturaleza, la soledad y la reflexión, pero que se había convertido en un ermitaño malhumorado.

Después de dedicar mucho tiempo a conocer a la gente más influyente de las diferentes disciplinas, finalmente decide visitar la Gran Pirámide, considerada entonces una de las obras más importantes construida por el hombre, conocida como un monumento sepulcral.

Al llegar a la Gran Pirámide, el príncipe cae de rodillas y declara contundente:

“Aquí tenemos a un hombre omnipotente sobre un vasto imperio, uno hombre que sin duda disponía de todas las satisfacciones posibles. Y, sin embargo, llega al tedio, llega a la tarea inútil de hacer que miles de hombres acumulen una piedra sobre otra hasta construir una pirámide inútil”

Entonces cierra el Príncipe: “¿Quién cree que el poder, el lujo, la omnipotencia, pueden hacer felices a los seres humanos?, y a esté le digo: Mira la Pirámide y confiesa tu insensatez”

Original de Samuel Johnson, el Valle Feliz, un autor muy reconocido y a la vez muy grotesco, según cuentan en su biografía, en especial en los estudios de Jorge Luis Borges, por quien lo conocí.

Nos narra un punto de vista muy particular, para exponer su punto de vista, tan respetable como el tuyo o el mío, pero con una peculiar forma de argumentar que “la Felicidad no existe”, al menos de la forma como hasta hoy muchos de nosotros buscamos.

No queremos decir, que la riqueza, la búsqueda de la abundancia y el dinero, sean malos, sino que podemos ver más allá y considerar los siguientes puntos que te sugiero, con los que cerramos esta cápsula.

  • El dinero no es la felicidad, sino un medio para experimentar calidad de vida y bienestar, así como una responsabilidad productiva de quienes cuentan o desarrollan sus capacidades para producirlo.
  • La felicidad es un camino, que se complementa con definir el Sentido de tu propia vida, que establece un propósito que tú misma, tú mismo, le debes significar.
  • No creas en caminos cortos y fáciles, easy money easy go, dinero que fácil viene, fácil se va.
  • Descubre tu potencial de manera seria y aliméntalo con conocimiento, florecerás en ideas y comprométete contigo mismo para recorrer tu propio camino.
  • Define un propósito profesional y tus objetivos personales, de la manera más clara, más imaginativa posible y ponte en acción.
  • Realiza actividades al aire libre, camina, excursiona y pon tu objetivo en mente y observa lo que la naturaleza, o Dios te va a expresar, reflexiona en el “cómo” lograrás tu objetivo y propósito personal.
  • La felicidad si existe, es tu propio camino dirigido a un objetivo, utilizando tu potencial para ser productivo, creativo y útil, al servicio de tu entorno.
  • Por último, considera que más vale tarde, que más tarde…. Que debes aprovechar toda la experiencia de aciertos y fracasos, del conocimiento que has adquirido, considera que… no hay peor lucha, que Lucha Villa, no te creas, Lucha Villa, es una chulada. No hay peor lucha que la que no se hace.

Ahora vamos a pasar a dar algunos saludos a todos los que nos acompañaron en vivo el día de hoy. Y si nos gustas regalar un saludo, un comentario, una pregunta o un punto de vista al tema de hoy, te vamos a agradecer mucho, incluso si lo puedes compartir.

Dinos desde donde nos ves, para enviarte un saludo con aprecio.

Agradeceremos tus palabras con el respeto que nos mereces, pues nuestras palabras son el reflejo de lo que somos, y todos los comentarios los responderemos con mucho gusto.

Todos los lunes y los jueves a las 20:00, porque la pasión tiene diferentes formas de expresión, Rock and Business.

Estamos en búsqueda y formando nuevos y valiosos líderes latinoamericanos y vamos por más, hasta alcanzar las estrellas.

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